Miércoles, 22 de abril; 22:24 hrs.Ayer en inglés nos hicieron empezar una Love Story. Y como ya, no se me ocurría nada de una página, comencé a reciclar un flash foward que habrá en alguna parte de Welcome to Paradise y me inspiré pa escribir Suffocate... Y me puse a escribir Suffocate...
¿Cómo algo que comenzó como una simple forma de malgastar el tiempo pudo terminar convirtiéndose en esto, en esta adicción? Hay días en los que siento que si no lo hago, acabaré por explotar o sufriré de uno de los peores insomnios de mi vida, ideando situaciones en las que, finalmente, pueda... ¿Cómo decirlo? Darme mi "dosis". Porque eso es en lo que escribir ha acabado por convertirse: Una droga que ayuda a romper la rutina, una droga que ya generó una adicción patológica en mí. (De hecho, este texto surgió como un "parche" para mi no saciada "necesidad de hoy". ¿Cuánto falta para que acabe conmigo, como las drogas de verdad ya han acabado con tanta gente? ¿Cuánto más podré controlarlo?
Y tocó timbre y se fue la miss y entró la profe de química (quien, descubrí, NO sabe mi apellido) y empezó a hablar de Rutherford, Bohr y mil wnes muertos más... Y me bajó el ataque. La asquerosa "presión" en el pecho, la necesidad de tomar un lápiz y escribir lo que sea... La sensación de que, si no escribo que Pepito cruzó la calle, explotaré. Es como... (citemos a Green Day) es como un dolor de muelas en la mente. No puedo más con esta sensación. Drena la presión de la hinchazón, esa sensación sobrecogedora... (Give me novacaine, American Idiot, 2004).
Y estuve toda la clase tomando MILES de apuntes, para intentar controlar la presión, pero al final igual tuve que consumir un poco de "novacaína" (es decir, escribí, y la Ale se estresó porque quedé justo en un momento decisivo cuando la profe volvió a hablar).
Y ahora puedo escribir, y la "presión" se digna a aparecer. O sea, está ahí... Sólo que controlada.
Por la mierda ¬¬